PRENSA

"Acuicultura y Pesca con Responsabilidad"

AUNAP promueve investigación para el desarrollo de la acuicultura con el pez Pangasius en Colombia

La AUNAP evaluará en un cultivo experimental esta especie exótica, buscando determinar sus indicadores zootécnicos, condiciones ambientales, bioseguridad y la viabilidad de la especie, como alternativa de competencia equitativa en el mercado, control de comercialización y la opción de llevar a la mesa una de las carnes más apetecidas de pescado.

Bogotá, Colombia. Mayo 22 de 2019. (@Aunapcolombia-@DirectorAunap). La Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) acaba de anunciar que en pocos días dará inicio un convenio junto con el Instituto Alexander Von Humboldt para analizar y determinar la conveniencia que tiene el cultivo de la especie Pangasius en ambientes controlados y bioseguros.

La decisión fue tomada en el marco de un encuentro interinstitucional, en el cual también participaron Presidencia de la República, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), Programa de Transformación Productiva (PTP), junto a las ya mencionadas AUNAP y el Instituto Alexander Von Humboltd.

Frente a la decisión de estudiar los beneficios de incorporar esta especie exótica, para ser comercializada en el País, la AUNAP empezará con la consecución de reproductores para hacer ensayos en el sistema productivo de estanques en tierra y bioensayos para analizar el comportamiento del Pangasius frente a otras especies. Los estudios definitivos con sus resultados se plantean para mayo de 2020 aproximadamente.

“Estamos hablando de un hito para la acuicultura Nacional, puesto que, si no encontramos inconveniente alguno con esta especie, lograremos formalizar su producción, equilibrar la competencia y con esto llevar al mercado una especie que ofrece bajos costos de comercialización y una carne muy apetecida”, explica Nicolás Del Castillo, Director general de la AUNAP. Imagen1

Por ello, la AUNAP y el Instituto Von Humboltdt, con el fin de responder a las nuevas dinámicas del Sector Acuícola, analizará minuciosamente los posibles riesgos frente a la entrada de esta especie exótica al País, se investigará controles de escape al medio natural, riesgo de hibridación, o si puede llegar a ser un depredador peligroso de especies nativas colombianas, en cuyo caso se tendrán que tomar las medidas preventivas correspondientes.

Además, el mercado mundial de Pangasius representa cerca de US$1.800 millones, de los cuales Colombia importa cerca de US$100 millones anuales, que equivalen a 50 mil toneladas de peso vivo. Por lo cual, producir estas mismas toneladas para sustituir importaciones y hasta para exportar es un reto importante para el sector que permitirá fortalecer la competitividad de los productores, su formalización y, por ende, mayor generación de empleo.  

Para la AUNAP, la opción de formalizar la producción de Pangasius permitiría dinamizar la actividad acuícola y generar gran cantidad de empleo formal (aproximadamente 30 mil directos y 100 mil indirectos) y, además, la posibilidad de exportar a EE.UU. tomando ventaja competitiva frente a países asiáticos que no tienen la misma cercanía geográfica para el desarrollo de pescado fresco, y teniendo en cuenta que somos los principales exportadores de tilapia fresca.

Así mismo, la AUNAP no solo ha enfocado el trabajo en la formalización del cultivo de Pangasius, que se hará en estanque y bajo condiciones de bioseguridad, también está promoviendo la comercialización del Pirarucú, el Yaque, el Capitán de la Sabana, el Pataló, el Capaz y la Dorada además de peces ornamentales en acuicultura como el Disco, la Raya y Arawanas, entre otros.

“Estamos dispuestos a trabajar de la mano con los productores del País, para que nos colaboren suministrando sus reproductores y estudiarlos de manera rigurosa. En caso de que el estudio sea positivo, lograremos dinamizar la economía acuícola, pero si resulta negativo, debemos solicitar un proceso de sustitución de cultivos a quienes trabajan con esta especie”, puntualiza el Director General de la AUNAP.