Colombia reafirma su compromiso en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada

Bogotá, 05 de junio de 2026. En el marco del Día Internacional de la Lucha Contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR), la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) hace un llamado a pescadores, comercializadores, transportadores, consumidores y autoridades para unir esfuerzos en la protección de los recursos pesqueros y acuícolas del país, garantizando el aprovechamiento sostenible de los ecosistemas marinos y continentales.
La fecha fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el propósito de sensibilizar a la comunidad internacional sobre los impactos de la pesca ilegal, una de las principales amenazas para la conservación de los océanos y la seguridad alimentaria mundial.
Según datos de las Naciones Unidas, uno de cada cinco peces capturados en el mundo proviene de actividades de pesca ilegal, situación que afecta gravemente la biodiversidad, deteriora los ecosistemas acuáticos, pone en riesgo especies vulnerables y genera una competencia desleal para los pescadores y productores que cumplen la normatividad vigente.
Colombia: una nación marítima con enorme responsabilidad
Colombia posee una posición estratégica privilegiada como país bioceánico. Cuenta con 2.070.408 kilómetros cuadrados de territorio nacional, de los cuales 928.660 kilómetros cuadrados corresponden a territorio marítimo, equivalente al 44,85 % del territorio nacional.
Además, dispone de 4.171 kilómetros de línea de costa, distribuidos entre el Caribe (2.582 km) y el Pacífico (1.589 km), características que convierten al país en un escenario fundamental para el desarrollo sostenible de la denominada economía azul.
Acciones para combatir la pesca ilegal
Con el fin de prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, Colombia ha adoptado diversos instrumentos internacionales y ha fortalecido la articulación institucional a través del Comité Técnico Nacional contra la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (CTN-INDNR).
Como resultado de este trabajo conjunto se formuló la Circular Externa Conjunta (CEC), instrumento que permite coordinar la actuación de entidades nacionales en materia operativa, administrativa y judicial para enfrentar este delito ambiental y económico.
Resultados de vigilancia y control
De acuerdo con el panel consolidado de seguimiento de casos de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) correspondiente al periodo 2020-2024, las autoridades nacionales reportaron un total de 176 incidentes asociados a actividades de pesca ilegal en aguas marítimas y continentales del país.
La Armada Nacional registró 75 actuaciones, seguida por la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) con 60 casos, Parques Nacionales Naturales con 30 y la Dirección General Marítima (DIMAR) con 11, cifras que reflejan el esfuerzo coordinado de las entidades encargadas de la vigilancia y protección de los recursos hidrobiológicos.
El comportamiento de los casos evidencia un fortalecimiento progresivo de las capacidades institucionales de control y monitoreo. Mientras en 2020 se reportaron 24 incidentes, en 2021 se registraron 34 y en 2022 la cifra ascendió a 46.
El mayor número de casos se presentó en 2023 con 52 incidentes identificados, mientras que en 2024 se reportaron 20, resultado que evidencia la necesidad de mantener y fortalecer las acciones de inspección, vigilancia y control en las principales zonas pesqueras del país.
Como resultado de estas acciones fueron incautadas 108,36 toneladas de recursos pesqueros marinos obtenidos de manera ilegal. Del total decomisado, 70,73 toneladas correspondieron a pescado, 21,88 toneladas a crustáceos, 13,76 toneladas a moluscos y 1,99 toneladas a tiburones.
Estas cifras permiten dimensionar el impacto que la pesca ilegal continúa generando sobre los ecosistemas marinos y costeros colombianos.
Entre las especies con mayores volúmenes de decomiso se destacan la langosta, con 20,42 toneladas incautadas, y el caracol pala, con 12,56 toneladas, recursos de alto valor ecológico, económico y cultural que cuentan con medidas especiales de manejo y conservación.
Asimismo, las autoridades han logrado la incautación de ejemplares pertenecientes a diferentes especies de tiburones, entre ellas tiburón bolillo, tiburón martillo, tiburón sedoso, tiburón azul y tiburón ángel, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas marinos.
Los registros muestran además que los departamentos y territorios con mayor concentración de incidentes fueron Valle del Cauca, con 46 casos; Nariño, con 35; el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con 34; Cauca, con 22, y Chocó, con 17. Estas zonas continúan siendo prioritarias para las labores de vigilancia, seguimiento y control desarrolladas por las autoridades nacionales.
Las investigaciones también evidencian el carácter transnacional de la pesca INDNR. Durante el periodo analizado se identificaron embarcaciones vinculadas a actividades ilegales bajo diferentes pabellones internacionales, situación que reafirma la importancia de fortalecer los mecanismos de cooperación regional e internacional para combatir este fenómeno.
Estas cifras demuestran la magnitud del desafío que representa la pesca ilegal para la sostenibilidad de los recursos hidrobiológicos del país y ratifican la necesidad de continuar fortaleciendo los mecanismos de monitoreo, control y vigilancia, así como las estrategias de cooperación interinstitucional y regional para prevenir, desalentar y eliminar estas prácticas que afectan la biodiversidad, la economía pesquera legal y la seguridad alimentaria de las comunidades costeras y ribereñas.

Protección de especies y cumplimiento de las vedas
La AUNAP recuerda que las vedas constituyen una de las principales herramientas de conservación para garantizar la reproducción, crecimiento y recuperación de las poblaciones pesqueras.
Actualmente Colombia mantiene medidas de protección y vedas sobre numerosas especies de importancia ecológica, económica y cultural.
Especies continentales protegidas
Sabaleta (Brycon henni); Pirarucú o Paiche (Arapaima gigas); Bagre rayado (Pseudoplatystoma magdaleniatum); Bagre pintado (Pseudoplatystoma orinocoense); Blanquillo (Sorubim lima); Bocachico (Prochilodus magdalenae); Coporo (Prochilodus mariae); Arawana plateada (Osteoglossum bicirrhosum); Arawana azul (Osteoglossum ferreirae); Escalar altum (Pterophyllum altum); Capitán de la sabana (Eremophilus mutisii); Capaz (Pimelodus grosskopfii); Pataló (Ichthyoelephas longirostris); Corredora concolor (Corydoras concolor); Cucha Miguelito (Lasiancistrus tentaculatus); Mota o comegente (Calophysus macropterus); Temblador (Electrophorus electricus) y diversas especies de pirañas y caribes presentes en las cuencas amazónica y orinocense.
Especies marinas protegidas
Tiburones, rayas, quimeras, atún aleta amarilla (Thunnus albacares), atún patudo (Thunnus obesus), barrilete (Katsuwonus pelamis), langosta espinosa (Panulirus argus, P. laevicauda y P. guttatus), caracol pala (Strombus gigas) y camarones de aguas someras y profundas del Pacífico colombiano.
Algunas vedas vigentes en junio
Durante el mes de junio se encuentran vigentes, entre otras:
-Veda del Caracol Pala en San Andrés, Providencia y Santa Catalina (1 de junio al 31 de octubre).
-Veda de Peces Ornamentales en Puerto Carreño, Puerto Inírida y río Arauca (hasta el 30 de junio).
-Veda de recursos pesqueros de consumo en amplias zonas de la Orinoquía colombiana (hasta el 30 de junio).
-Veda del Escalar Altum en la cuenca de la Orinoquía (hasta el 30 de junio).
-Veda de Langosta Espinosa en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina (hasta el 30 de junio).
-Veda de la Trucha Arcoíris en la Laguna de Chingaza (1 de junio al 31 de agosto).
Llamado a la ciudadanía
La AUNAP invita a la ciudadanía a adquirir productos pesqueros provenientes de fuentes legales, exigir la documentación correspondiente en los procesos de comercialización y denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la captura, transporte, almacenamiento o comercialización ilegal de recursos hidrobiológicos.
La lucha contra la pesca ilegal no es únicamente una responsabilidad institucional; es una tarea colectiva para proteger la biodiversidad, garantizar la seguridad alimentaria de las futuras generaciones y preservar el patrimonio natural que representan los mares, ríos, lagunas y humedales de Colombia.
Proteger los recursos pesqueros es proteger la vida, la seguridad alimentaria y el futuro sostenible de Colombia.
